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miércoles, 13 de febrero de 2013

Emergencia en crecimiento


El cantante Adrián Berra y su constante transformación, plasmada en su segundo disco.

 Txt. Florencia Dopazo

Asoma, de a poco aprece, crece, emerge. Adrián Berra se autodefine como un artista joven, con canciones cambiantes y en la búsqueda de un estilo propio. "El disco nuevo no tiene nada que ver con el anterior. No siento que esté en un  lugar y me quede en ese lugar.  Voy de a poco".


Su ópera prima, "Mi casa no tiene paredes" se gestó en un colectivo baqueteado que recorría las provincias argentinas. Ocho amigos/músicos se juntaron para viajar con sus instrumentos como equipaje. A esta fusión, la llamaron  Bambasten Bus Band. Durante el recorrido, y a la vuelta, Adrián compuso catorce temas. En 2010 entró al estudio de grabación , y como no tenía una banda propia, fue una especie de todopoderoso con los instrumentos y tocó él mismo la mayoría de ellos - algunos invitados lo ayudaron para ejecutar determinadas canciones-. "Quería retratar como me sentí en el viaje, que tocábamos desenchufados. Es un disco muy natural, le canta a la naturaleza", dice hoy Adrián, tres años después y en plena preparación de otro disco. 

Con un salto que parece agigantado, el segundo trabajo se llama "Funeral", y esta vez su voz se escuchará acompañada de una batería, guitarras eléctricas, un bajo. En apariencia, un producto antagónico a aquel primero y debutante. Pero el cantante frena para contradecir esa idea: "El disco no es oscuro. Las canciones retratan estos últimos dos años, que fueron momentos de mucho cambio para mi. Es una manera bastante alegre de ver al funeral, verlo como una transformación".

Los periodos de conversión y metamorfosis musical hacen variar los referentes de Adrián. Charly García, los Beatles, dice que los artistas lo van influenciando por épocas. En el presente, se llena los oídos con música más nórdica, instrumental, y también con aquella que interpretan sus colegas contemporáneos, independientes. "Creo que están pasando muchas cosas buenas. Hay muchos espacios culturales a los que van toda una generación a tocar y oír cosas nuevas. Se está gestando un movimiento artístico nuevo". Adrián abre un paréntesis que dedica para hablar de éstos espacios. Reconoce que son importantes para músicos como él, en estado de emergencia. "Forman parte de un movimiento underground que va paralelamente por el costado de las radios y lo comercial".

Multifacético, además de cantante también se encuentra en el rol de maestro. Desde el año pasado da talleres de música para no músicos, de los cuales los alumnos modelos son los novatos melódicos, que quieren producir lindas sonoridades pero no saben cómo. "Es para hacer música desde la intuición; con pautas y juegos se va ordenando lo que empieza siendo un caos, que al final termina teniendo un criterio y una concepción musical".

Entre febrero y marzo, saldrá a la superficie el nuevo material del artista transformado, acompañado por su banda, que aún no tiene nombre definido. Pero esta emergencia en crecimiento no se detendrá en ese entonces. Si una casa sin paredes concluyó en un funeral, se puede imaginar que Adrián Berra seguirá con una mutación que sorprende. 




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